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Digitalización de pagos en Colombia vamos en camino

ECONOMÍA: En camino hacia la digitalización de pagos en Colombia
Xiomara Benitez

En camino hacia la digitalización de pagos en Colombia

Digitalización de pagos en Colombia, la migración del efectivo a los medios electrónicos de pago es un camino en apertura. Sin embargo, el trabajo colaborativo que junto a los distintos jugadores de la industria hemos realizado, se refleja en que hoy, cerca del 80% de los colombianos cuenta ya con al menos un producto financiero formal.

Datos de la Superintendencia Financiera indican que en el último año ingresaron por primera vez al sistema financiero poco más de un millón de adultos ; sin duda, una buena noticia para el país, considerando que la adopción de instrumentos y servicios financieros, como los pagos electrónicos, contribuye de una forma significativa al crecimiento de la economía de cualquier nación.

Los servicios financieros no solo facilitan la vida de las personas en el mundo, donde hoy en día, gracias a la tecnología, pueden hacer y recibir pagos de manera fácil, rápida y segura, desde donde quieran y con el dispositivo que quieran; sino que contribuyen a la disminución de costos operativos, a la adopción de sistemas de pagos eficientes, facilitan la transparencia y dinamizan la economía. “Ciudades sin efectivo: Conociendo los beneficios de los pagos digitales”, un estudio independiente de Roubini ThoughtLab, encargado por Visa, estima que el aumento del uso de pagos digitales podría significar un beneficio neto de hasta 470.000 millones de dólares por año en las 100 ciudades analizadas.

De acuerdo con este reporte, el beneficio neto equivaldría aproximadamente a un 3% del PIB de las ciudades estudiadas. Beneficio que se vería, si toda la población utilizara los pagos digitales con la misma frecuencia en que lo hace actualmente el 10% más activo de dicha población.

Para Bogotá, alcanzar dicho nivel de uso, significaría poder obtener beneficios que podrían estimarse en hasta US$4.000 millones, de los cuales US$300 millones se reflejarían directamente en la economía de los consumidores, US$2.000 millones en los comercios y más de USD$1.000 millones en el gobierno local.

Incluso, el reporte señala que en tan sólo 15 años, nuestra ciudad podría alcanzar impactos significativos que se materializaran en un aumento promedio anual del Producto Interno Bruto de 9 puntos base.

Aunque en Colombia el uso del efectivo continúa siendo alto, tenemos un panorama positivo en el camino hacia la digitalización de pagos, donde principalmente la población más joven comienza a hacer de los pagos digitales la opción más natural. Tan solo en 2017, se realizaron en el país más de 5 mil millones de operaciones no monetarias, lo que, de acuerdo con la Superintendencia Financiera, representa un incremento del 11% con respecto al año anterior.

En el mismo sentido, Colombia sobresale a nivel global como el país con mejor entorno para la inclusión financiera. De acuerdo al Microscopio Global (2018) desarrollado por The Economist Intelligence Unit (EIU), que evalúa el ambiente para la inclusión financiera en 55 economías del mundo, Colombia ocupa el primer lugar de la lista gracias a su enfoque en la estimulación del acceso y el uso de los productos financieros a través del apoyo de gremios y entidades privadas, los esfuerzos realizados en el país por entender y vincular nuevas formas de prestar servicios y el ambiente regulatorio favorable, en el que no solo se protege al consumidor sino que también se incentiva el desarrollo de servicios y productos para la población más vulnerable .

No obstante, el camino hacia una completa adopción de pagos digitales, en el que la población, empresas y gobiernos puedan hacer uso de todo el potencial que esto representa, es aún largo. Los retos que enfrentamos en la migración hacia los pagos electrónicos están ligados a lograr una rápida adopción de nuevas tecnologías, incorporar sistemas más eficientes para emisores, adquirentes, comercios y consumidores, la implementación de estrategias alineadas entre todos los jugadores del sistema financiero, así como a asegurar que haya interoperabilidad y un claro entendimiento sobre los beneficios de uso.

Para lograrlo, estamos trabajando conjuntamente con los distintos participantes del ecosistema de pagos a fin de expandir la oferta de innovación en pagos electrónicos en el país, al tiempo que buscamos impulsar la adopción de tecnologías como los pagos sin contacto o el uso de códigos QR que cumplen con estándares internacionales.

De igual forma, buscamos apoyar a fintechs y emprendedores involucrados en la evolución de los pagos digitales a través de iniciativas privadas como el Visa Everywhere Initiative y el programa de acceso rápido a la red de Visa, o iniciativas de gobierno como el marco normativo para el crowfunding, por mencionar algunos.

La confianza y seguridad en los pagos, la digitalización tienen también un rol esencial en la adopción de los mismos. Razón por la cual en Visa ponemos a la seguridad en el centro del ecosistema de pagos. Con avanzadas metodologías de análisis, inteligencia cibernética y detección del fraude en tiempo real, así como implementando la tecnología de chip, las capacidades de tokenización, la biometría y la autenticación en línea, entre otras tecnologías, trabajamos para lograr que todas las transacciones sean seguras y confiables.

Una migración exitosa hacia las nuevas tecnologías de pago como catalizadores de crecimiento económico, tanto en Colombia como en la región en general, es una responsabilidad conjunta para lograr la digitalización. Franquicias, emisores, adquirientes, comercios y reguladores, debemos continuar trabajando de forma coordinada para enfrentar los desafíos que frenan su adopción.

Sabemos que todavía nos queda trecho por andar. Sin embargo, estamos seguros que nos encontramos en el camino correcto.

Fuente: Portafolio

Imagen: Archivo Portafolio

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