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La Ferropista Armenia – Ibagué pide pista

INFRAESTRUCTURA: La Ferropista Armenia – Ibagué pide pista
Xiomara Benitez

El propósito es trasladar los camiones y tractocamiones sobre vagones plataforma que se integrarán a trenes movidos por locomotoras eléctricas para no pasar por el Alto de La Línea

Ferropista Armenia – Ibagué. En la versión 17 del Foro Latinoamericano de Liderazgo e Infraestructura CG/LA (Brasilia, 31 de julio – 02 de agosto / 2019), el proyecto Ferropista en la Cordillera Central de Los Andes, Corredor Logístico Bogotá – Buenaventura, Tramo: Ibagué – Armenia, Colombia” figuró de cuarto entre los 100 proyectos estratégicos más importantes de la región.

Esta es una propuesta de Asociación Público Privada de Iniciativa Privada de las firmas ARCS Estudios y Servicios Técnicos, S.L. y UC CONSULT, S.A.S. que fue radicada ante la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) para el diseño, construcción y operación de un sistema multimodal de transporte de carga que ha obtenido la Declaración de Viabilidad por parte de ANI al considerarlo “un proyecto estratégico y de interés para la Agencia, por ajustarse a las políticas sectoriales de transporte”.

La propuesta pretende ofrecer una solución eficiente de transporte de carga que facilite el paso a través de la Cordillera Central, eterno cuello de botella para el desarrollo del país. El proyecto, integrador y de carácter multimodal (vial y férreo) para el corredor logístico Bogotá – Buenaventura, se fundamenta en un sistema férreo para el trasbordo de vehículos de carga entre los departamentos de Quindío y Tolima.

El propósito es trasladar los camiones y tractocamiones sobre vagones plataforma que se integrarán a trenes movidos por locomotoras eléctricas para no pasar por el Alto de La Línea (3.300 m.s.n.m.) con el fin de reducir tiempos y costos del viaje, mejorar la eficiencia de las infraestructuras de transporte, disminuir impactos ambientales, impulsar la competitividad y productividad, y mejorar la conectividad en el corredor Bogotá – Buenaventura (520 Km.), principal eje de comercio exterior de Colombia.

Vista de la Estación de Ibagué.

El proyecto. 

La Ferropista en la Cordillera Central es un enlace ferroviario que conectaría a Armenia e Ibagué mediante un tramo de vía férrea de 55 km. de longitud que incluye un túnel de base de 44,2 + 8 km. bajo la cordillera. Se proyecta una trocha ancha con velocidad de operación ferroviaria de 120 km/h. mediante tracción eléctrica con modernas tecnologías de operación, automatización y centro de control, y dos grandes estaciones de transbordo entre los modos viales y férreos. El sistema permitirá trenes de hasta 800 metros de longitud con locomotora, vagón para conductores y 35 plataformas que transportarían camiones y tracto camiones en un tiempo estimado de 70 minutos, contra las casi cuatro horas que demora el cruce actual por La Línea.

El tráfico promedio diario de camiones, buses y autos entre las ciudades mencionadas, según cifras de Invías, es de 6.500, de los cuales el 66% corresponde a camiones de todo tipo. Esta vía padece de frecuentes trancones ocasionados por congestiones, accidentes, averías y derrumbes, sin que exista una alternativa distinta que la del Alto de Letras por Manizales, vía que, si bien es útil, aleja a los transportadores del corredor Bogotá – Buenaventura. Situación que tiende a empeorar en razón a que se proyecta que los actuales 1,5 millones de camiones al año aumenten a una cifra entre 2,5 y 3 millones a 2027.

El desarrollo esperado.

Un proyecto de esta envergadura, con una de sus estaciones localizada entre Armenia y Calarcá, le traería a Colombia y al Eje Cafetero inmensos beneficios económicos, sociales y ambientales.

Un primer beneficio se relaciona con que esta ferrovía de transbordo que, atravesaría por un túnel la Cordillera Central, no está condicionada a la suerte de los corredores férreos del Pacífico ni del Central, pues podría funcionar de forma independiente, lo que la saca de la parálisis sempiterna de los ferrocarriles en Colombia; sin embargo, ofrecería un punto de articulación entre estos ramales.

Lo segundo beneficio consiste en que se tendría el sistema más sofisticado de transbordo y logística de carga al interior del país, con enormes plataformas articuladas a nuevas zonas francas, parques industriales, superficies comerciales, complejos hoteleros y servicios de logística para cargas de importación y exportación. Esto atraería inversión extranjera directa, estimularía la creación de empresas e impulsaría el desarrollo de nuevas tecnologías e industrias. Habría oportunidades para la innovación, la formación especializada y la educación que incorporaría mayores avances tecnológicos a la región. En pocas palabras, impulsaría nuevas actividades económicas y potenciaría el desarrollo del turismo.

Igualmente, habría grandes beneficios ambientales por la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y de consumos de combustibles, así como por la eliminación de riesgos de accidentes que causen vertimientos tóxicos sobre las fuentes agua. Esto sin descartar la conservación del PCC como patrimonio de la Humanidad.

Los grandes proyectos de infraestructura como el de la Ferropista en la Cordillera Central, solo comparado con el Eurotúnel entre Francia y Reino Unido, el túnel de Seikan en Japón y algunos pasos entre Italia y Suiza y túneles en España, son portadores de futuro. Este tipo de iniciativas nos invita a pensar en grande y nos abre las puertas a la internacionalización de la región.

Fuente: Eje21

Imagen: Archivo Eje21

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