Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

INFRAESTRUCTURA: En el Túnel de la Línea avanza instalación de equipos electromecánicos

INFRAESTRUCTURA: En el Túnel de la Línea avanza instalación de equipos electromecánicos
Xiomara Benitez

Estos serán puestos en marcha en los 24 túneles que integran el Cruce de la Cordillera Central. Se invertirán $363.000 millones.

 

La instalación de los equipos electromecánicos en el Cruce de la Cordillera Central (más conocido como Túnel de la Línea) comenzó a todo vapor, pues, según las cuentas que tiene el Gobierno Nacional -y por supuesto el Instituto Nacional de Vías (Invías)-, este proyecto deberá ser entregado al servicio de la ciudadanía en el mes de mayo.

Hasta el momento, en algunos de los túneles del proyecto (que son en total 24 incluyendo el principal de 8,65 km y el piloto -de 8,55 km-) han sido instaladas algunas redes de iluminación y sistemas de ventilación.

Para el suministro, instalación y puesta en marcha de los sistemas electromecánicos de todo el Cruce de la Cordillera Central (la cual está a cargo de la Unión Temporal Disico – Comsa Colombia – Ingeniería y Telemática G&C- se dispone de recursos por $363.000 millones.

Juan Esteban Gil, director general del Invías, explicó que la obra civil del proyecto Cruce de la Cordillera Central ya fue terminada lo cual dio paso a la instalación de la parte electromecánica.

“Se cumplió el hito importante y es la instalación de los primeros ventiladores que forman parte del sistema de ventilación del túnel”, manifestó el Director General del Invías.

Junto a la instalación de los sistemas de ventilación, explicó Gil, va la adecuación de la iluminación, de las comunicaciones y de otro tipo de infraestructura como subestaciones que trabajarán junto al Centro de Control Integrado con el que contará el Cruce de la Cordillera Central.

LO QUE SE INSTALARÁ

Para que todos los equipos electromecánicos del Cruce de la Cordillera Central funcionen, se avanza en la ejecución de dos líneas de transmisión de tensión media. Una de estas, como lo detalla un documento de la interventoría del proyecto, comenzará en Calarcá (Quindío), mientras que la segunda partirá desde el portal Bermellón (este queda ubicado junto al túnel principal de 8,55 kilómetros).

Aunque estas líneas son cruciales para un funcionamiento seguro, su operación se reforzará con plantas diésel de generación en caso de fallas en el suministro eléctrico. Por otra parte, de las dos líneas de electricidad en mención, también se abastecerán subestaciones de energía que se ubicarán al lado de los túneles cortos y, también, cinco subestaciones que deberán ir en las galerías de evacuación del túnel central. Estas servirán para que se garantice una provisión eléctrica segura que evite el desabastecimiento eléctrico de los equipos electromecánicos.

Además de estas líneas, la totalidad del proyecto irá dotada de cuatro tipos de sistemas electromecánicos: eléctrico y de iluminación, ventilación, Sistema Inteligente de Transporte (ITS por sus siglas en inglés) y telemática y contraincendio.

De acuerdo con lo establecido por el consorcio responsable de ejecutar estas obras, en los túneles mayores a 500 metros (que son cuatro en todo el Cruce de la Cordillera Central), se instalarán los cuatro sistemas en mención, mientras que en túneles menores contarán con sistema eléctrico (iluminación) y telemática e ITS.

Dentro de estos cuatro sistemas, serán implementados ventiladores de chorro (tipo jet fan) y de ventilación forzada (para los cuatro túneles más largos), tableros de control, subsistemas de gestión de tráfico, sensores medioambientales, postes SOS, sistema de radio, megafonía y, también, herramientas para detectar y controlar incendios a lo largo del trayecto.

Además de estos sistemas y subsistemas, la operación del Cruce de la Cordillera Central dependerá en gran medida de dos centros de control de operaciones los cuales serán redundantes y permitirán controlar todos los equipos a lo largo del proyecto.

Daniel Flórez, ingeniero y expresidente de la Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI), señala que el proceso del proyecto (y de la instalación de estos equipos) ha sido lento, pues el tema presupuestal aterrizó a la realidad el Cruce de la Cordillera Central.

“Se espera que ese esfuerzo logre ser terminado pronto. Ahora, el problema está en los accesos del proyecto, pues el asunto recae en empalmarlos con el tema electromecánico”, apuntó Flórez.

Más allá de las demoras que ha tenido la instalación de equipos a lo largo del proyecto, el ingeniero Flórez resalta que estos cuentan con ingeniería moderna ya que al concepto de seguridad vial está dándosele toda la importancia y atención que merece.

Entretanto, el ingeniero Uriel Orjuela, presidente de la veeduría del Proyecto Túnel de la Línea, relata que en materia electromecánica están siendo terminadas en primer lugar las obras del túnel principal.

“Se está terminando primero lo correspondiente al túnel principal. La obra civil ya está terminada, están poniendo instalaciones electromecánicas, sistema de ventilación y de seguridad”, explicó Orjuela quien manifestó que el Gobierno Nacional (y por supuesto el Invías) han atendido las recomendaciones técnicas de la veeduría para evitar que este proyecto (al que ya se le han invertido cerca de $2,8 billones) “no se convirtiera en un elefante blanco para el país”.

Por ahora, explica Orjuela, para lo que resta de este año está el desafío de terminar los viaductos y túneles cortos que todavía siguen como asignatura pendiente del Cruce de la Cordillera Central.

Para lograrlo, el Invías había adjudicado dos contratos en marzo de 2019 con el fin de culminar las obras de los tramos Tolima 1 y 2.

También, en ese mismo mes, había sido adjudicado al Consorcio Vía Américas la terminación del Tramo Quindío en el que deben culminarse cinco túneles, seis puentes y 6,5 km. de doble calzada.

TIEMPOS QUE SE REDUCEN

Según los cálculos del Gobierno Nacional, cuando entre en funcionamiento el proyecto Cruce de la Cordillera Central en mayo próximo, traerá como beneficio una disminución en los costos de operación vehicular y, también, de tiempo.

Por ejemplo, se estima que un camión que atraviese el Cruce entre Cajamarca (Tolima) y Calarcá (Quindío), logrará ahorrar en su recorrido cerca de 90 minutos. Mientras que un vehículo liviano podrá recortar aproximadamente 30 minutos.

Por otra parte, se calcula que la accidentalidad en este corredor estratégico para el comercio exterior colombiano tenga una disminución hasta de un 75%.

Fuente: Revista Portafolio

Imagen: Archivo Revista Portafolio

Ver artículo original

Volver a página de inicio